Inicio | Quiénes somos | Credo | Confesión de fe | Actividades |  Dónde estamos |  Contáctenos |  Fotos iglesia |  Links de interés 

Juan 17,1-11

LA ORACIÓN DEL MAESTRO

Pero ahora voy a ti y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo completo en sí mismos. (Jn 17,13)

Jesús expresa al Padre su anhelo de que descubramos el gozo, la realización, el significado, el propósito, la bendición en una vida y un corazón que han sido entregados al Maestro. Un radio físico dijo que “es emocionante conocer a Jesús, el Mesías.”

¿Cómo podemos mantener nuestros principios? ¿Cómo podemos ser guardados? La única respuesta posible es la autoridad con la que cuenta aquí nuestro Señor; enfatiza dos veces Padre santo, guárdalos en mi nombre… (Jn 17,11b) y más adelante: cuando yo estaba con ellos, yo los guardaba en tu nombre. (Jn 17,12a)

Lo que está manifestando Jesús es que la protección a un creyente de todas las tentaciones y el engaño de este mundo es una tarea sobrenatural. Ningún hombre es suficientemente listo como para hacerlo por sí solo. Nada más es suficiente, solo el poder de Dios puede guardarnos.

Es verdad que Dios nos protege incluso cuando nos falla la fe. Gracias a Dios por ello, porque él es el Autor y Consumador de nuestra fe y descansa en su fidelidad. También es verdad que nunca llegaremos mas lejos de lo que nos lleve nuestra fe. Puede que Dios despierte de nuevo la fe en nuestro interior, pero nunca podremos realizar ningún progreso, no podremos nunca apropiarnos de ninguna verdad, ni de ninguna bendición que no entre por la puerta de una confianza real en Dios.

La súplica que hace Jesús a favor de sus discípulos diciendo: Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre… (Jn 17,11b) . Más adelante dijo: No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del maligno. (Jn 17,15a) Este es el tema de su oración: que sean guardados.

¿Por qué? ¿Por qué no pidió Jesús en oración: "úsalos o fortalécelos o enséñales o guíales? Jesús, que va a morir como el Santo Cordero, quiere resumir en una breve frase todo cuanto representa el anhelo de su corazón por ellos y por nosotros, resumiéndolo de esta manera sencilla: GUÁRDALOS.

Se pone de manifiesto el hecho de que la relación con Dios es lo más importante. Quiénes somos es mucho menos importante que nuestra relación con el Señor. Padre, guárdales . Las personas con las que nos relacionamos determinan lo que somos, de modo que su oración es para que nuestra relación con el Padre permanezca intacta, fluida, genuina. De modo que ora diciendo: guárdalos.

Que el Señor te guarde con su amor y poder.



Saludos
Abraham García Rena

 

Iglesia de Cristo, Cartagena - Iglesia Evangélica Española
diseño:www.creationis.es